Caminos tatuados en tu piel

Llevo un mapa escrito en mis carnes que cuenta todos los caminos que he recorrido, a veces a drede, a veces sin tino. Algunos caminos están marcados mas profundos, grabados a fuego por pasos impacientes. A veces nos volvemos para recorrer los mismos caminos, aun sabiendo que son equivocados y cuando llegamos al final volvemos a recordar lo que nos hizo volvernos la primera vez. Otros se cortan en a la mitad,  a veces los cortas tu mismo y otras sin quererlo, deciden cortarse ellos solos. A veces te arrepientes de no haber recorrido algunos caminos y otros te alegras de haber visto que no llevaban a ningún sitio antes de andarlos.

Hay caminos grandes y bien iluminados y otros mas oscuros, en los recovecos de nuestro cuerpo, escondidos en rincones ocultos, son mapas que contienen los tesoros que solo tu conoces y no quieres que los vea la gente.

A veces tienes que tomar un transporte que no te gusta para poder llegar al destino deseado. Otras veces te quedas sin salida estancada en una intersección.

En cualquier caso estos caminos están marcados en tus carnes, en tus sentidos y en tu destino.

Pero aunque todo el mundo tiene estos mapas grabados en su piel,  los maquilla para no mostrarlos, para que la gente que no los vean, a veces los maquillan tan bien que ni ellos mismos los recuerdan.

La mayoría nos avergonzamos y los tenemos ocultos, hasta que llega esa persona a la que le puedes enseñar tus mapas sin miedo a ser juzgado o hacer daño. Le enseñas tus atajos y tus caminos preferidos. Eres capaz de enseñarle hasta los rincones mas oscuros, le llevas a pasear por tu cuerpo y terminas por hacerle dueño de tus caminos, para que te los recorra a besos.

Soy la bella con una bestia negra en su interior, que a veces lucha por salir y a veces se deja controlar temporalmente, mientras sonríe taimadamente sabiendo que algún día ganará.

1 comentario

Archivado bajo Sin categoría

Nadie esta en tus botas

He dado muchas vueltas en la vida, de hecho sigo dándolas. He aprendido muchas cosas, a veces buenas y a veces no tanto. Dejémoslo en que tengo suficientes cicatrices como para pensarme por donde paso antes de hacerlo.  Ayer le estuve dando vueltas a esto. Me acordé de cuando era una niña, que no sabia nada de la vida, pero creía que lo sabia todo, me las daba de mujer imposible, y no era mas que una criaja que no tenia ni idea de que iba esto. Cuando te caes un cierto número de veces aprendes a reconocer a la piedra con la que te tropiezas, pero solo la evitas si tu quieres.

Buscando una lógica a todo lo vivido, me di cuenta que ahora empiezo a tener perspectiva de vida, eso que decían los padres y nosotros nunca hemos querido escuchar. Nosotros lo sabíamos todo de la vida ya y nuestros padres eran unos carcamales. Pues fíjate, me ha crecido una perspectiva de la vida sin esperarlo. El tiempo pasa y se nota en la mirada. Hoy en día que hay tantos tratamientos de belleza que hacen que no tengas arrugas, que no se te vean las ojeras, maquillajes, tintes, etc, la edad de una persona no está en el físico, sino en los ojos. Yo no he cambiado mucho desde los 20 años, pero mi manera de moverme, mis gestos, mis pensamientos y mi mirada hacen saber todo lo que he pasado en todo este tiempo.

Ayer vi lo mismo en los ojos de otra persona, los dos nos miramos y nos sentimos correspondidos, sabiendo que somos luchadores y que hemos batallado en infinidad de guerras en la vida y nos sonreímos sin ningún motivo. Hemos llegado hasta donde estamos, con nuestras taras y nuestros errores, y a nosotros ha llegado la seguridad de saber que un día puedes caer con todo lo que te rodea y puedes levantarte con las mismas. Que podemos sufrir hasta desfallecer y aun así volver a poner la otra mejilla. Somos seres sorprendentes y no nos damos cuenta. Cada uno de nosotros lo es a su manera y seguimos pensando no somos mas que uno mas del montón, pero como se dice nadie vive en tus botas y nadie sabe lo que has tenido que pasar para llegar donde estas. Yo solo digo que las mías son con tacón…

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

La luchadora del rincón vestida de negro

Búscame en la noche, ten en cuenta que no te esperaré toda noche, pero que si no vienes estaré alli también mañana. Parece que puedo tener a cualquiera, que todos están a mis pies, pero solo busco una caricia en particular, un beso de tus labios, una pasión compartida por segundos con alguien que sé que no me pertenece. Nunca me entregaste tu corazón, quizas es que no tengas, quizas solo buscas en labios ajenos sentimientos que eres incapaz de sentir por ti mismo.

Me hago la fuerte, lucho por aparentar que eres tu el que viene en mi busca, aunque sé perfectamente que todo el mundo que me rodea no es nadie si no estas tu. Te busco con la mirada, pasando por alto los cuerpos que se me acercan. Me visto de luna, de estrellas, de pasión, esperando el momento que tu elijas para ponerme en acción. Soy una actriz perfecta esperando tu luz para interpretar el papel perfecto de mujer imposible e impasible, lo que no sabes es que por dentro no puedo nada mas que sentirte a ti, que no encuentro ningún placer en otra cosa que no seas tu, pero solo consigo de ti la noche, que bebo con frenesí y ansia, pero mi cara refleja la indiferencia que me gustaría sentir en realidad.

Si no vienes, no pienso esperarte toda la noche, pero si vienes mañana, también me encontraras, vestida de luna y de estrellas, esperando el momento en que tu decidas mirarme para ponerme en acción.

Soy la eterna solitaria, soy la superviviente de la noche, soy la luchadora del rincón que viste de negro.

4 comentarios

Archivado bajo Sin categoría

Hoy es uno de esos días

Hoy es uno de esos días en los que te sientes vacio y triste, aunque no haya ninguna razón aparente que te lleve a ese estado. Es uno de esos días en los que te preguntas como has llegado a esto, por qué dejaste de hacer ejercicio, por qué sigues en el mismo trabajo asfixiante año tras año, por qué no consigo adelgazar, por qué no puedo darme caprichos, por qué no rompí con todo y me marché en su momento, por qué decidí quedarme con esta monotona vida creyendo que me aportaria algo.

En estos días en los que no estamos satisfechos con nosotros mismos, en lo que nos decimos a la cara lo decepcionados que nos encontramos con nuestros comportamientos, es cuando recuerdas a tu jefe chillandote mientras tu miras hacia el suelo y le dices pides perdón por algo que no has hecho. Es cuando te acuerdas de lo que tenias que haberle dicho al familiar de turno que se rió de ti, es cuando piensas en todos los fallos de los que te sientes avergonzado en la vida y por supuesto no puedes dar marcha atras en la vida para arreglarlos.

Somos borregos, que siguen a los otros borregos por pura costumbre, es como se nos ha enseñado a ser desde pequeños y sin embargo algo dentro de mi me reconcome y lucha por salir. Recuerdo aquellos tiempos en los que me comia el mundo. ¿Qué pasó con mis alas? ¿Qué pasó con mis sueños de realizar cosas increibles? creo que están todos guardados en el armario del conformismo.

Pero aun hay algunos días como hoy en los que miro a la luna y algo dentro de mi me dice que siga luchando, aunque creo que soy demasiado vaga como para seguirlo, han conseguido que me descosa mis alas y me las guarde en el bolsillo a base de palos. La realidad a veces es la peor de las maltratadoras y juega con nosotros como muñecos de trapo y cuando se cansa nos tira al río para que sigamos la corriente como todos los demás. En fín, que me he rendido y hoy es uno de esos días en que mi conciencia me lo recuerda y me recrimina por ello, supongo que mirare hacia el suelo como de costumbre y tiraré para delante hasta que mi conciencia se aburra y deje de chillarme.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Sentimientos prohibidos

¿Que pasa cuando tienes pareja, pero sientes algo hacia otra persona?.  Sabes que jamas harás nada por poner en peligro tu relación, primero, porque esa persona no se merece que la traiciones y segundo porque si has prometido estar con ella de por vida, debes cumplir tu promesa y vivir con sus consecuencias.

Pero que pasa si esa “otra persona” ha muerto, entonces sí es licito sentir algo por ella. Es decir, si por ejemplo, tuviste un novio, marido, etc. al que quisiste mucho y este muere, entonces está permitido seguir queriéndolo incluso aunque hayas encontrado una nueva pareja, y por supuesto, esta nueva pareja suele consentir desde el silencio que tu sigas queriendo a esa persona difunta. Pero ¿Que pasa cuando esa persona no ha muerto? ¿que pasa si sigues sintiendo algo por esa persona con la que has enlazado algún momento de vuestras vidas?  Entonces se supone que está mal. Pero lo que no comprende la gentes es que no puedes borrar lo que has sentido hacia otra persona tan fácilmente, no es como un traje de quita y pon, que cuando sales con otra persona no somos maquinas que hacemos borrón y cuenta nueva, tenemos la tara de que se nos quedan los recuerdos. Pero no te es permitido querer a esa persona que compartió contigo risas y llantos, amor y desamor, aunque sepas que jamas vas a volver a hablar con él o incluso volver a verle, está prohibido sentir algo por esa persona del pasado, porque sino es así, es como si no sintieras suficiente amor por la persona con la que compartes tu vida ahora.

Yo soy de la opinión que tenemos un corazón suficientemente grande como para tener muchos amores dentro. Amores que fueron, que son o que pudieron ser y no fueron. Si eres una persona responsable sabes dejar a cada  uno en su sitio, pero no puedes negarte a ti mismo que sigues sintiendo algo por cada uno de ellos, un cariño especial que no puedes olvidar y aunque con la persona con la que actualmente compartes la vida, es ideal y lo quieres con locura e incluso darias la vida por él, no puedes dejar de sentir una cosquillita en la barriga cuando ves a esos “amores prohibidos” en algún lugar inesperado, cuando te encuentras de nuevo con ellos. De pronto piensas, qué será de sus vidas y que habrá pasado con ellos e imaginas que hubiera sido vuestra vida si hubieseis encontrado la manera de seguir juntos, si las circunstancias de la vida no os hubieran llevado a seguir buscando otra persona.

Con esto quiero decir que amo a mi pareja sobre todas las cosas y que jamas compartiré mi cuerpo con otra persona que no sea él, pero que por dentro, seguire disfrutando de ese secreto, esos pensamientos intimos y ese sentimiento prohibido siempre que pueda, porque forma parte de mi.

Rocío Oliver

1 comentario

Archivado bajo Sin categoría

Plantados en nuestra maceta

Ayer tuve que ayudar a mi padre a levantar una maceta grande en la cual estaba plantado un árbol. Me pareció increíble que un árbol tan grande pudiera crecer en una maceta, pero entonces reflexioné y me di cuenta que al fin y al cabo eso es lo que nosotros somos. Los humanos que estamos ahora, somos seres muy limpitos y asepticos, que nos criamos en nuestra macetita, sin interferir en lo que tenemos alrededor y viceversa. Muy poca gente de hoy en día se relaciona con el mundo exterior, todos estamos encerrados en nuestro pequeño mundo, nuestra pequeña macetita en la que nos sentimos seguros, pero que a la vez es nuestra cárcel. Dejamos de crecer por miedo a salirnos de nuestra seguridad. La gente va andando por el mundo con la mirada fija en el frente, sin ser capaces de mirar a su alrededor y maravillarse de la de cosas hermosas que le rodean.

El otro día escuche una historia que me impresionó. Era la de un violinista famoso, que tocaba un Stradivarius en una boca de metro de una gran ciudad. Nadie se paró a escucharle y solo le echaron unas monedas. Ese mismo violinista tenia un concierto unos días mas tardes y las entradas estaban agotadas desde hacia semanas. La gente lo tenia allí mismo, y no fueron capaces de darse cuenta de la belleza que les rodeaba, todos estaban enfrascados en su vida, en sus pensamientos. ¿hubieran sido ustedes capaces de apreciarla?

Hoy estaba lloviendo y hacia mal tiempo, pero sin embargo vi una pequeña flor naciendo de una pared de cemento. Cuando la vi, me hizo sonreír, a pesar del tiempo, de las prisas y de todos los problemas, aquella pequeña flor había conseguido abrirse paso entre el cemento para echar raíces y florecer. Nosotros, los humanos, no dejamos de ser una cosita insignificante en este gran mundo y creo que a veces, deberíamos pararnos a apreciar lo que tenemos alrededor y buscar belleza en los lugares mas cotidianos, que la hay, pero pasamos por algo a diario.

Pero la mayoría seguiremos plantados en nuestra maceta, demasiado pequeña para algunos, hasta que tengamos la narices de romperla y extender nuestras raíces hasta donde no haya limites, hasta donde la inocencia sea capaz de mostrarnos la luz que hemos perdido años atrás, entre prisas y ambiciones.

1 comentario

Archivado bajo Sin categoría

Una vida en un Tarro

La vida es frágil, pero nuestro recuerdo eterno. Los buenos también se van, pero no los dejaremos marchar tan fácilmente. 

Ese es la frase con la que he intentado homenajear a un compañero. Un hombre que ha vivido a nuestro lado penurias y alegrías durante mas de 10 años y que ahora se ha ido sin más. No ha esperado a nada, no ha tenido que pedir permisos, no ha dicho adiós, solo se ha ido.

Que poco somos realmente, ¿como una persona que pesaba 80 kg y media más de 1’90 puede caber en un tarro?. Eso me ha hecho replantearme la vida, pensar que tu cuerpo, ese gran útil que sientes tan tuyo, de pronto no es tuyo, no te pertenece, se queda como una cascara vacía en la cual ya no estas tu. Algo tan nuestro como nuestras manos, nuestra cara y nuestro corazón, de pronto ya no pertenecen a nadie, como un piso abandonado con demasiada prontitud y del que no le han dado tiempo a recoger nada. 

Luchas cada día por una mejor vida, por tener mas dinero, por tener mas posesiones, y no nos damos cuenta hasta que punto son inútiles estas posesiones materiales. ¿Hace cuanto que no dices a tu madre que la quieres? ¿hace cuanto que no miras a la persona que mas amas como si no fuese algo seguro, sino que pudieras perderle en cualquier momento? ¿cuando fue la ultima vez que dijiste, voy a vivir como si no me importase nada?. Todos tenemos demasiados perjuicios, demasiadas obligaciones o demasiada vergüenza para hacer esas cosas, pero llegará un día en el que nada de eso valdrá para nada y nos arrepentirnos por que eso es lo único que cabe en el tarro de nuestra vida.

Dile a tu familia que la quieres, dile a la persona que tienes al lado que no podrías vivir sin ella, y si no la quieres, déjala y empieza a vivir la vida que realmente quieres. No luches por algo que no se pueda meter en un tarro.

Rocío Oliver

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría